sábado, 24 de febrero de 2018

El Honor es mi Divisa

Hoy es 23 de febrero, una fecha importante para todos los españoles de bien, preocupados por el destino de nuestra patria, amenazada, como las demás naciones de Europa, por un mundialismo que pretende hacernos desaparecer como pueblo, convirtiéndonos en una mezcla físicamente de color marrón y mentalmente completamente inestable, pues ese es el destino de todos los pueblos mestizos: enloquecer al no tener ni identidad, ni conciencia de ser nada más allá de bípedos que respiran.

Y es que un 23 de febrero de 1981 un grupo de guardias civiles, siguiendo a un patriota con cojones, intentaron que el proceso mundializador iniciado tras la muerte de Franco fracasara y España siguiera siendo un país con legitimidad histórica y en que vale la pena vivir. Lamentablemente fracasaron, pues era una trampa orquestada por las mismas fuerzas empeñadas en mundializar (es decir, aniquilar) a la nación española.

El 23-f. como se ha demostrado en multitud de ocasiones en foros de alto nivel, como burbuja.info (en sus buenos tiempos era una excelente fuente de información), fue una trampa para hacer salir a la superficie a los militares, policias y hombres con cojones que se negaban a cosas tales como:
  • Ingreso de España en la CEE.
  • Ingreso de España en la OTAN.
  • Reconocer al estado de Israel.
  • Desmantelar la gigantesca obra legada por el caudillo de España, Francisco Franco.
  • Lo más importante: a que España desapareciera como nación, algo que, desgraciadamente, ya ha sucedido.
¿Y por qué se oponían a la entrada de nuestro país a la CEE y la OTAN? Pues porque sabían, o intuían, que era la estocada final para matar a nuestro pueblo. Ingresar en la CEE implicaba desmantelar todo nuestro tejido industrial, que en 1978 constituía el 36% del PIB (en ese momento eramos la octava potencia económica mundial), y convertirnos en un país de servicios, un gigantesco camping para borrachos pérfidos y alemanes. Por otro lado, ingresar en la OTAN constituía la sumisión total a Estados Unidos, perdiendo todavía más soberanía. Estos patriotas actuaban con vistas a una España fiel a sí misma, sin ser la putita de nadie.
En esta entrada del blog no voy a analizar los momentos del golpe, para eso están las imágenes grabadas y la peli protagonizada por el payaso de Los Hombres de Paco, sino que voy a alabar a un patriota, a un Quijote, que quiso hacer a España grande de nuevo. Este señor con bigote, gran patriota y acuarelista (al igual que un señor austríaco hace años ya muerto), ha demostrado a lo largo de su vida estar hecho de una pasta diferente, el sí puede decir, como dicta el lema del cuerpo policial a que perteneció y dedicó su vida, que EL HONOR ES MI DIVISA.

Los antecedentes más inmediatos del 23-f hay que buscarlos en la banda de macarras llamada E.T.A. Esta panda de hijos de puta antiespañoles convirtieron Vascongadas en un infierno para sus habitantes, sin importar que fueran guardias civiles o meros paisanos. Pues bien, 1979 y 1980 fueron los años más sangrientos de "la banda" con respecto a la Benemérita, el único cuerpo policial que a día de hoy merece cierto respeto, en mi opinión, no olvidemos la existencia de unidades como el SEPRONA o los míticos enfrentamientos de guardias civiles con la policía mafiosa de Gibraltar. En 1979 los asesinos etarras se cargaron a 22 guardias, al año siguiente la cifrá llegó a los 31. El ministro de defensa de aquel momento, Gutiérrez Mamado, miraba para otro lado.

 Guardias Civiles llevando a hombros a un compañero suyo, asesinado por ETA.

Para colmo, la España posterior a Franco iba cada día peor. No me refiero a la situación económica,
que me la trae sin cuidado, sino a los ataques a la moral pública, católica y conservadora que había caracterizado durante siglos a nuestra nación. Los años del destape, la llegada tardía del movimiento hippie, la plaga de yonkis heroinómanos (todos sabemos quién importaba y distribuía esa mierda), la movida madrileña (el que no esté colocado, que se coloque, que decía el mamarracho de Tierno Galván) y la violencia perpetrada por la extrema izmierda (no sólo ETA, sino también GRAPO, Terra Lliure y otros grupúsculos marginales) era algo cotidiano.

Ideas feministas, liberales y progres empezaron a hacerse sentir. Como ejemplo, ver la siguiente imagen.

 Guarras admitiendo públicamente que son adúlteras.

Estas ideas se acabaron imponiendo, haciendo de España lo que es hoy en día: un país sin conciencia de serlo (por algo la oposición al separatismo ha sido débil y tardía), acomplejado de su gloriosa historia y con una población idéntica a la de cualquier otro país de la Europa progresista, salvando el idioma claro. 

Y ahora entramos en el punto central de este artículo: el honor. Hoy es algo olvidado, ridiculizado y falto de significado (por ejemplo, cuando se dice que un moro ha cometido un crimen de honor, eso es justo lo contrario), pero este noble ideal ha tenido una importancia enorme en la historia española. 
Baste recordar los altivos y orgullosos soldados de los tercios o el teatro del siglo de oro, en el cual el honor ocupa la mayor parte de las obras (leed El Alcalde de Zalamea, ¡es una orden!). 

En la España de Franco el adulterio estaba prohibido por ser una ofensa al honor, primero del cónyuge traicionado, segundo de la propia adúltera, que faltaba a su palabra cometiendo tal acto. En la actualidad es posible cornear al marido, dejarlo en la calle, robarle a sus hijos y encima quedar de víctima y persona digna. Faltar a la palabra dada se considera lo más normal del mundo. No es algo exclusivo de las relaciones amorosas, en nuestros políticos es de lo más común prometer, dar su palabra de que harán algo, para luego hacer todo lo contrario. ¿Hay alguna promesa que el payaso de Pontevedra haya cumplido? 

Pues bien, leyendo una carta publicada por Tejero dirigida al Borbón es fácil darse cuenta de que el impulso que lo llevó a actuar no fue otro que el honor. Su honor como guardia civil y el de su patria. 

Soy un soldado criado en el culto de la disciplina y el honor, en el culto a la Patria, a su bandera y en el recuerdo de los que murieron en el cumplimiento de su deber.  

Ellos creían, defendían y han muerto por una España unida. Han permanecido por ello largos años en regiones españolas donde ruge el separatismo, poniendo en riesgo sus vidas para que España fuese una sola nación llena de regiones.

Estos hombres, cuando salían de sus cuarteles o de sus comisarías, siempre dirigían una postrera mirada a la bandera que presidía sus vidas, única representante de nuestras glorias y sacrificios.

No. En este proyecto de Constitución no van incluidos algunos de los valores por los cuales creemos vale la pena arriesgar nuestras vidas.

Entonces, ¿por qué mueren? Nosotros, sus hermanos, sus compañeros, los que hemos pasado lo que ellos, salvo la muerte, sabemos el porqué. Los matan porque esos hombres recios, beneméritos, que diariamente pisan, han pisado y pisarán fuerte y dignamente nuestra geografía, son España. Porque su paso firme huele a España. Su presencia sabe a España y sus enemigos, que siempre son los de la Patria, y sus dirigentes, los anti-España, quisieran convertir la soberbia matrona que es nuestra Patria en una meretriz de última fila.  

¡Señor: ellos, sé, sabían por qué morían, nosotros quizá también sepamos por qué hemos callado. Pero a mí, mi Dios, mi Patria, mi Bandera y mi honor me han obligado a hablar. No tengo otros compromisos y a ellos me remito!

En efecto, el honor implica unos compromisos. Y os preguntaréis: ¿qué es el honor? La respuesta fácil sería buscar en el diccionario, pero probablemente quien lo haya escrito carezca de ello, como la inmensa mayoría de españoles y europeos actuales, así que voy a exponer lo que yo considero es el honor. Honor significa ser leal a uno mismo, mantenerse firme y hacer lo correcto, siempre, sin importar las consecuencias que puedan acarrear los actos. Ejemplo fácil: si voy por la calle y veo a un hombre mazado apaleando a un perro, aunque yo sea más débil físicamente que él, haré lo que sea para que pare y darle su merecido.Si puedo lo atacaré con un arma improvisada, si no me lanzaré con mis puños, aún a sabiendas que probablemente me quede sin dientes.

Es evidente que la carta escrita por Tejero no hizo ningún efecto en el Borbotón, un señor que recordemos había jurado, es decir, dado su palabra de que cumpliría, los principios fundamentales del movimiento promulgados por Franco. 


Como últimamente la censura tontocrática está muy sensible con las injurias a la corona (sí, con minúscula, ya que no merece otra cosa), me abstendré proferir ningún insulto contra esa institución, aunque sí recordar, citando al camarada @JovenCelta, que si el Homo Sapiens se define por ser racional, el Ario se define por su honor. Está claro que "El comisionista" no es ni sapiens (basta con escucharlo hablar) ni ario.

El 23-f fracasó porque no era más que una trampa alentada por las fuerzas mundializadoras. A Tejero lo manipularon creyendo que gozaba de apoyos para su empresa y al final todos lo abandonaron. Un hombre de honor, criado en el sentido del deber, cometió un error muy común en muchos arios: pensar que los demás también lo son, es decir, que se mantendrán fieles a su palabra. En este mundo decadente, las personas arias, que actúan según su honor y dan valor a la palabra dada, corren el peligro de ser traicionados con facilidad, pues no esperamos que los demás, aquellos que se comprometen a algo, sean unos auténticos mierdas traidores.

No nos dejemos contaminar por los ambientes afeminados, democráticos y decadentes y mantengámonos firmes, con pies de plomo, actuando bajo este lema: EL HONOR ES MI DIVISA.

¡Viva Tejero y Arriba España!








martes, 19 de septiembre de 2017

Antes era un deber, ahora es nuestro orgullo: Homenaje a Henri Fenet

Homenaje a Henri Fenet (11 de julio de 1919 - 14 de septiembre de 2002).

Hace unos días se celebraba el 15 aniversario de la muerte del héroe de guerra francés y europeo Henri Fenet, Hauptsturmführer de la división SS Carlomagno y uno de los últimos en defender Berlín. Con motivo del aniversario mi camarada @JovenCelta ha traducido un discurso pronunciado por Fenet en un acto de veteranos de la Waffen SS.

Desde aquí agradecer al camarada JovenCelta el esfuerzo realizado y gritar un Vive la France en honor a Henri Fenet, un hombre que en el futuro, tras nuestra victoria, tendrá estatuas, plazas y calles con su nombre. Su honor se llamó fidelidad hasta el final, tan al final que fue de los últimos en dejar las armas, mucho después que millares de alemanes. ¡Honor a la división Carlomagno y a Fenet!



Discurso de Henri Joseph Fenet, en alemán, en 1998:
Antes era un deber, ahora es nuestro orgullo.
Queridas señoras,
Queridos invitados y amigos,
Mis queridos camaradas,
Como representante de mis camaradas franceses deseo antes de todo transmitiros su saldo fraternal.
Hace dos semanas del reencuentro anual con nuestros camaradas de las Divisiones ‘Horst Wessel’ y ‘Das Reich’ donde celebramos nuestra vieja camaradería de combate.
El francés que soy debe recordar hoy el sacrificio de los soldados alemanes caídos en verano de 1944 en la península de Cotentin.
No debemos olvidar la flor de esa juventud, en particular los soldados de las Divisiones L. A. H. y H. J. en Normandía, cuyo suelo francés está regado con su sangre, y que cayeron en defensa del continente europeo.
¿Fue ese sacrificio en vano?
¿Mis camaradas, por qué y contra quién combatíamos?
Nosotros combatíamos por Europa, por una comunidad europea y contra el bolchevismo.
Después de medio siglo, la historia justifica nuestra elección. El Imperio Ruso, que hizo temblar el mundo entero durante más de cincuenta años, ha caído sin intervención extranjera bajo los pies de sus debilidades y de sus errores. En comparación os recuerdo que hizo falta movilizar al mundo entero para derrotar al poder alemán.
También combatíamos por una Europa unida y comunitaria y después de muchos años los pueblos europeos esperaban el nacimiento de esa Europa unida con la esperanza de que no se tratara de un aborto espontáneo.
Nosotros una vez trazamos el camino de la independencia, para nuestra auto-determinación, que piden prestada ahora los europeos. En lugar de gratitud nosotros sólo hemos recogido persecución. Pero no tenemos mala conciencia. Si la pegunta es si nos arrepentimos de la vida que nos tocó vivir, basta con responder: “¿Si Churchill se arrepintió por qué deberíamos arrepentirnos nosotros?”
En efecto en sus Memorias, Churchill confesó: “El Día de la Victoria recibí muchos mensajes de felicitaciones, telegramas, cartas, llamadas telefónicas. Mi corazón estaba sin embargo lleno de oscuros presentimientos ya que esta victoria mostraba un peligro mayor para aquellos que habían intentado evitarla.”
Estas palabras son una confesión.
Los vencedores aliados se comportaron como ese borracho que cuando llueve se tira al agua para no mojarse.
¡Cincuenta millones de víctimas por todo el mundo para cambiar a Hitler por Stalin y por establecer un imperio comunista en medio mundo! ¡Qué locura!
En lo que respecta a las persecuciones y al odio que han sido nuestra única recompensa después de la guerra, Churchill pronunció igualmente ante el Parlamento británico el 28 de octubre de 1948 unas palabras sin ambigüedad: “En cuanto a los resentimientos que nos vienen del pasado, con algunas excepciones después, tenemos que hacer borrón y cuenta nueva, por difícil que sea. Debemos sacar conclusiones para el futuro y pensar en nuestra supervivencia.”
El propio Churchill ya en 1942 escribió a su Ministro de Asuntos Exteriores Anthony Eden: “Esta será una catástrofe increíble si la barbarie rusa invade Europa.” Y cuando se le preguntó al Capitán Liddle Hart, el antiguo consejero militar británico: “¿Cómo podremos en el futuro evitar que la Unión Soviética reine sobre toda Europa? Este último respondió: “El único país que estaba en condiciones de protegernos contra la amenaza rusa es justamente el que acabamos de destruir.”
Para terminar con las citas de Churchill, quiero recordar otra vez su confesión explícita: “¡Hemos matado al cerdo equivocado!”
Lo digo otra vez: Las confesiones de Churchill nos permiten tener la consciencia tranquila.
1945 se trata de la victoria mundial más grande que ha habido. Después de la guerra total, la victoria total, el poder total en el mundo. Los vencedores disponían al mismo tiempo, moralmente y políticamente de los valores y de los principios, los mejores en ese sentido para crear un nuevo mundo, Roosevelt quería con Stalin un mundo donde reinara la paz y la justicia. Este fue el mayor error en toda la historia política. Y esta pretendida gran victoria no fue sino una falsa victoria. Esto ha sido confirmado por el célebre historiador militar inglés, el General Fuller, que afirmó: “La guerra ha sido ganada en los campos de batalla y perdida en las mesas de negociación.”
Aún padecemos los resultados de esa falsa vitoria con el monopolio del mundo comunista sobre la mitad del planeta y las guerras civiles y colonialistas con millones y millones de muertos.
Justo después del final de la guerra Eisenhower expresó: “Si durante lo que me queda de vida un solo soldado americano cae en combate otra vez, entonces seré un General derrotado.” Y esto es lo que ha pasado. Muchos soldados siguen cayendo todavía.
Cuando aún era un niño, aprendí que los caminos del infierno están asfaltados con buenas intenciones, Es así como hay que mirar los “valores” que nos han traído los Aliados: droga, SIDA, paro, baja natalidad de Occidente, sobrepoblación de Asia y África con, como consecuencia, una trashumancia de esas gigantescas poblaciones hacia Europa. Hace ya 35 años Carl Gustav Jung predijo: “El mayor peligro ahora mismo no es la bomba atómica sino la sobrepoblación.” Queridos camaradas, os dejo que saquéis vuestras propias conclusiones.
Quiero hablar de otros peligros, y no menos importantes, a saber la decadencia de las cualidades humanas y la pérdida de nuestra identidad.
El premio Nobel francés Alexis Carrel escribió ya antes de la guerra: “Lo más importante no es la vida, sino la calidad de la vida.”
Tanto el saber popular como el mundo nos han enseñado que un espíritu sano vive siempre en un cuerpo sano. En nuestra civilización, la salud de los espíritus y los cuerpos es después de años mala y está amenazada.
Come he dicho, la decadencia de la cualidades humanas, el dejar-hacer (laissez-faire) y la destrucción del sustrato social, en particular la familia, el cambio de los valores primigenios son los síntomas de las enfermedades que padecen los países de Occidente. Hace falta que seamos claros en este tema, y sepamos que en los siglos venideros estas enfermedades serán mortales. Falta en los libros de medicina un capítulo que ponga “Patología de la identidad”.
Otra vez algunos ejemplos: Hace una década, varios oficiales franceses de la marina mercante hacían escala en Alejandría en Egipto. En un restaurante unos jóvenes egipcios estaban sentados en la mesa de al lado y después de algunos minutos entablaron una conversación amistosa con ellos, en la cual uno de los egipcios les avisó: “Vosotros, los europeos, sois un pueblo en decadencia… Deberíais dejar paso a pueblos jóvenes, emergentes y dinámicos.”
Un segundo ejemplo: el antiguo dictador Boumedienne declaró hace algunos años: “Vamos a conquistar Francia, pero no por las armas sino con el vientre de nuestras mujeres.”. Immanuel Kant ya lo comprendió cuando escribió: “Podemos con una gran probabilidad estar seguros de que el mestizaje, que conduce lentamente a la disminución de las capacidades, sin que esto sea cuestión de consideración filantrópica, será verdaderamente perjudicial para la humanidad.”
Una última cuestión. ¿En qué se convertirá Europa sin los europeos?
De la misma forma que los antiguos griegos y los antiguos romanos desaparecieron, así a identidad europea está en peligro. Aquellos que pierden su identidad no están en condiciones de defender su territorio ni su seguridad.
Después de la guerra los alemanes, en particular los jóvenes han sido obligados a odiar su identidad. Así se desarrolla ese odio, ese complejo de culpabilidad siguiendo una técnica que fue utilizada en la Edad Media contra los judíos. El resultado lo conocéis todos.
Para terminar todavía otro ejemplo: Hace ya 30 años una joven alemana que estaba de “au pair” con nosotros quería acostarse con un negro para redimir sus remordimientos alemanes y su mala conciencia.
Después de muchos años un complejo de culpabilidad europeo se desarrolla con los pueblos del tercer mundo y con resultados idénticos. La muerte de los espíritus de los pueblos es el mejor medio para obligarlos a volver a la servidumbre o a la esclavitud.
Somos testigos hoy en día de una empresa criminal gigante de la historia mundial.
Es así como las sociedades humanas se convierten en subdesarrolladas. Por todas partes se trata de suplantar la cualidad por la cantidad, y los antiguos pueblos son reemplazados por masas de rumiantes indiferenciables.
Europa siempre tuvo sus parásitos, sean ricos o pobres. Además, la inmigración galopante ha aumentado este problema. He aquí el parasitismo que se ha convertido en una nueva plaga en Europa. Ya en el siglo XIX Marx y Engels predicaban: “Proletarios de todos los países uníos para ordeñar la vaca europea.”
Como ayer, somos portadores de un nuevo pensamiento europeo y de esperanzas para una verdadera calidad humana. Ya hemos hecho mucho por el medio ambiente pero muy poco por mejorar la calidad de las personas y curar las enfermedades de Europa. No debemos resignarnos. A pesar de todas las advertencias pesimistas la reunificación de Alemania ha tenido lugar. Sólo esta Europa en la cual creemos estará en condiciones de resolver sus problemas, lo que no serán capaces de hacer por mucho más tiempo las naciones independientes.
Somos europeos.
Como franceses combatíamos por Europa. Muchas veces nos preguntan “¿Por qué combatíais de lado de los alemanes?” Después del cambio del cambio del curso de la guerra a finales de 1942 y principios de 1943 estaba claro que toda Europa estaba amenazada por el Ejército Soviético y con los Aliados del lado de Stalin: esta amenaza era un peligro extremo para el destino de nuestro continente y todo dependía del resultado de los combates en el Este. En verano de 1943, con el acuerdo del gobierno de la época, se les dio a los franceses la posibilidad de alistarse como voluntarios en esta tropa de élite de Alemania. La derrota de 1940 fue para muchos jóvenes franceses una decepción terrible, hacía falta reemplazar esa época e ir a combatir al Este en esta tropa de élite, y era una ocasión para olvidar esa decepción. Nuestro amor por la patria nos ordenaba cooperar con las tropas alemanas por el futuro de nuestro país y la salvaguarda de nuestro continente europeo.
Antes era un deber, ahora es nuestro orgullo.
Galería de imágenes propagandísticas de los voluntarios franceses en la IIGM (LVF, Legión Tricolor, Sturmbrigade Frankreich y SS Division Charlemagne).













viernes, 24 de febrero de 2017

Aportaciones de un camarada francés sobre Saint-Loup

Para un francófilo como yo es un honor publicar lo que viene a continuación. He recibido en la dirección de correo de este blog un par de reseñas sobre obras de Saint-Loup, escritas por un lector francés.

La primera reseña hace referencia al libro "Les Nostalgiques", el tercer libro de su trilogía sobre los voluntarios franceses en la IIGM (previamente hubo "Los voluntarios" y "Los Herejes", ambas traducidas al español), en que se narran las aventuras de los supervivientes de la división SS Carlomagno al terminar la guerra. Tengo el libro en mi posesión y algunas de esas historias son de película. ¡Uno de ellos pasó de luchar en Berlín con un Panzerfaust a ser  de los últimos en disparar contra los chinorris en Dien Bien Phu!

La segunda reseña trata sobre el genial estudio hecho por el saintloupista sudafricano Myron Kok "Nos actes nos suivent", obra que ya cité en mi entrada dedicada al maestro.

Ambos libros están en mi posesión y recomiendo encarecidamente a todos los lectores del blog que se hagan con un ejemplar.

Sin más dilación, y agraciendo de corazón su colaboración, doy la palabra a Dionysos, quien escribe estas líneas:

LES NOSTALGIQUES de Saint Loup

1967,Presses de la Cité, Paris




Avec ce roman nous pouvons vous affirmer avec certitude que Saint Loup (né Marc Augier) est un de nos écrivains français préférés. L'histoire des combattants de la LVF (Ligue des Volontaires Français contre le Bolchevisme) commence par une allocution "à la santé de Hitler" (op.cit.page 96) et puis continue avec des allures profanes puisque "sa mort est entachée d'hérésie" (op.cit.page 101). Et ce terme jouera un rôle clé puisque le romancier écrira plus tard un autre roman "les Hérétiques". Il nous dévoile aussi sa préférence pour Savitri Devi qui est devenue hindouiste pour "perdre la race...tous les peuples blancs se rassembleront derrière la nouvelle frontière de la race" (op.cit.page186).

Ce roman commence aussi avec des citations de René Binet, l'auteur de la "Théorie du Racisme" en 1950 et assassiné en 1957. Sa femme Marie Binet "avait un jour obtenu le titre de meilleure steno de France,elle travaillait seize heures par jour dans sa librairie ou devant sa ronéo qui débitait "La Sentinelle" la dernière et très remarquable publication de son mari" (op.cit.page101). Marie et René font donc partie des intellectuels nostalgiques du Troisième Reich par le biais de leur publication post-hitlérienne"Nation et Progrès" et qui était ambigue. "Comment peut-on être raciste sans être nazi ?" (op.cit.page 201). 

Nous avons trouvé cet exemplaire rare et difficile à trouver grâce au Club du Livre National de Croth (en Normandie).

écrit par Dionysos Andronis

Como homenaje a esos héroes, los últimos en luchar en Berlín contra la escoria turcochina, añado esta bellísima canción del grupo francés Frakass. 

   

MYRON KOK "Nos actes nous suivent"

"L'idée de l'ethnie et la philosophie nietzschéene dans le roman historique de Saint Loup"
Cercle des Amis de Léon Degrelle, Paris, 2010, pp.206


L'année de publication de cet ouvrage universitaire ne figurait pas l'édition originale mais nous l'avons touvé quelque part sur internet. Nous avons été surpris de constater que la même étude a été éditée six ans avant (en 2004) aux éditions "Homme Libre". Donc c'est très encourageant de constater que les éditeurs importants n'ont pas disparu encore.

L'écrivain Saint Loup (né Marc Augier) nous plaît beaucoup pas seulement pour son qualificatif de neo-paganiste attribué à lui par le grand philosophe Alain DeBenoist.  A la préface il y a cette phrase de Kok qui vise à résumer l'univers anti-démocratique de Saint Loup : "tandis que le national-socialisme et partant toutes les créations du national-socialisme, comme entre autres l'Ordre Noir étaient essentielement sataniques(à la Préface, op.cit.pageVIII). Le même auteur Kok reprend des arguments écrits par Saint Loup pour se justifier "L'an 251 luttes intestines des chrétiens , disputes de Cyprien, Novat, Novatien, querelles d'investiture - deux cents morts. 332: les chrétiens assassinent l'empereur Galère, son fils, sa fille, sa femme, la suite impériale, les serviteurs. Bilan modéré- deux cents morts" (op.cit.p.126).

Après vient une citation de Otto Rahn (pas mal-orthographié Rhan chez les deux éditeurs), l'écrivain de la "Cour de Lucifer" qui est devenu pour les deux éditeurs ci-dessus une référence très importante : à partir de la page 96 chez CALD et à partir de la page 143 chez "Homme Libre".

Et nous préférons faire référence au roman pas très célèbre de Saint Loup "Une moto pour Barbara" sorti en 1978. Kok y met comme sous-titre "Le départ pour Thulé". Barbara est une femme dynamique mais les esprits étroits et sans imagination pourraient l'accuser d'anti-féministe. "La fille d'une Lotta (ndlr : infirmière finlandaise pendant la guerre de 1939-1945) se considère comme égale des hommes et une descendante des ducs de Lithuanie, comme supérieure à tous ceux de son temps : J'exerce un métier stupide c'est vrai mais aucun homme ne peut m'y barrer la route et j'en suis devenue la vedette " (op.cit.p.118).  Et pour se moquer un peu des feministes de 1978 et d'aujourd'hui : "Quand je conduis je me trouve en position dominante sur un engin dominé, je lui imprime ma volonté et attends qu'il se conforme" (ibid. page 118).

Après "Les Volontaires"de 1963 et "Les Hérétiques" de 1965, ce sera le troisième roman pour nous à découvrir de cet auteur exceptionnel.

écrit par Dionysos Andronis